Como todo final de año, toca mirar hacia atrás y observar cuáles han sido los grandes eventos de la cultura de 2019. Ha vuelto a ser un año vibrante en el que la prensa se ha fijado mucho en debates estériles sobre el arte (véase el plátano de Cattelan), poniendo el foco en lo más absurdamente polémico, como la «intimidad» en las fotografías del Instituto de Patrimonio Cultural de España.

Desde esta plataforma, me gustaría poner atención en los siguientes 10 puntos del arte y la cultura de 2019:

  • La celebración del año Leonardo

Se conmemoraron los 500 años de la muerte del genio polifacético del Renacimiento italiano Leonardo da Vinci. Todo lo que fuera noticiable de este artista, por muy increíble que fuera, saltó a los medios: la prensa acabó convirtiendo a Leonardo da Vinci en un fenómeno del clickbait. Porque parece que todas las teorías leonardianas venden.

Por otro lado, hay que recordar la penosa gestión que hizo el Museo del Louvre de París del movimiento del cuadro de la Gioconda. Había que darle una nueva apariencia a la Sala de los Estados, el lugar habitual de la señora del Giocondo, así que, con todos los miles de metros cuadrados de los que dispone el Louvre, la fueron a colocar a la sala en la que se se alojan las pinturas del ciclo de María de Medici de Rubens. Durante varias semanas, este hermoso ciclo pictórico del barroco se convirtió en el photocall de la Gioconda, mientras que se creó por todo el museo un recorrido de colas entre cateniarias para poder ver la Mona Lisa durante unos segundos.

  • Los desastres patrimoniales

Por desgracia, 2019 siguió contando con noticias terribles que afectaron gravemente al patrimonio. Hubo robos (desde los tesoros de la Bóveda Verde de Dresde hasta unas piedras de más de una tonelada con unos petroglifos en As Neves, Galicia), derribos de lugares patrimoniales por las inclemencias del tiempo e incendios tan destructores como el del castillo de Naha de Japón, que ya había sido reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, la gran atención se la llevaron las inundaciones de Venecia y el incendio de Notre Dame. Ambas ofrecieron imágenes tan espectaculares como dramáticas que todos compartimos en nuestras redes. En el caso de la catedral de París, pudimos asistir en directo al derrumbamiento de la aguja decimonónica de Violet de Duc. Ambas catástrofes ofrecen una necesaria lectura para el futuro, ya que Notre Dame afronta una reconstrucción llena de incógnitas, a pesar de la voluntad de los políticos galos de abrirla cuanto antes; y Venecia, que necesita un debate sobre la gestión del turismo de masas, además de que debe ser ejemplo de la lucha contra los efectos del cambio climático que provocan la subida de las aguas.

  • El cómic y el videojuego entran el museo

Las voces más autorizadas ya lo han advertido en sus resúmenes: que estos fenómenos de la cultura de masas llegan con pleno derecho a las instituciones culturales. Si en el British Museum se ha realizado una exposición sobre el manga, en España los autores han llevado sus viñetas al museo para contarnos nuevas historias desde sus paredes. Las grandes exposiciones de El Dibujado de Paco Roca en el IVAM de Valencia y la de Viñetas desbordadas de los dibujantes Max y Sergio García en el Centro José Guerrero de Granada tienen que ser el ambicioso punto de partida para las que vendrán.

Detalle de la exposición de El Dibujado de Paco Roca Imagen del IVAM- Institut Valenciano de Arte Moderno

En cuanto al videojuego, se está abordando en todas sus dimensiones: desde la de producto de masas, hasta las estéticas en imágenes y guiones, pasando por sus características lúdicas. A finales de 2019 y comienzos de 2020, hay en España 3 exposiciones sobre videojuegos: en el CCCB de Barcelona; y en Madrid en la Fundación Canal y en la Fundación Telefónica.

  • Feminismos

Desde hace años se plantea un debate crítico que reclama que las mujeres estén más presentes en el museo, tanto en el plano profesional como en las exposiciones. Ante los datos que se han presentado y que demuestran que todavía queda mucho que hacer en la igualdad de exposiciones, se está reivindicando en todos los frentes para que la visibilidad de las mujeres sea mucho mayor: el Museo del Prado le ha dedicado una exposición conjunta a Davinia Fontana y Sofonisba Anguissola, pero también ha expuesto el león El Cid de Rosa Bonheur ante la movilización en redes liderada por Luis Pastor; en Barcelona, el CCCB ha abordado en Feminismos la visión de las artistas pioneras de los años 70 del siglo XX, frente a los discursos feministas de la actualidad; el museo americano de Baltimore continúa con su política de compra de obras de artistas mujeres para cubrir este hueco en su colección; el British Museum ha llevado de visita a su Santa Catalina de Artemisia Gentileschi con un amplio programa de eventos feministas; y sigue habiendo un sólido movimiento de divulgación de arte feminista con gran presencia en redes, como el grupo de historiadoras que integran Woman Art House o la comisaria Semíramis González.

  • Las grandes restauraciones se ponen de moda

La restauración abierta, de cara al público, ya viene siendo habitual. Así lo hemos visto con el Tapíz Miró en la Fundación Miró de Barcelona o en la actual de la Piedad de Michelangelo en el Duomo de Florencia. Lo que no habíamos visto era la creación de una completa campaña mediática de una restauración dirigida por el museo: es lo que ha pasado con la “Operación Nightwatch” del Rijksmuseum, en la que nos informan con directos en Facebook sobre los avances en la limpieza de la Ronda de noche de Rembrandt.

Por otro lado, no hace falta ser tan grandilocuente para comunicar este necesario trabajo de recuperación del patrimonio. A través de herramientas tan cercanas como las redes sociales también se pueden dar a conocer los avances del trabajo de los restauradores. Así lo han hecho desde la Catedral de Segovia o desde la campaña de micromecenzago del retablo de San Román de Quintanilla de Riofresno.

  • Más nuevas tecnologías para los museos

Se continúa avanzando en el desarrollo de tecnología que permite estudiar, difundir y proteger el patrimonio. El incendio del Museu Nacional de Brasil el año pasado, del que no había información digitalizada de muchas piezas, está indicando el camino para muchas instituciones: se necesita recabar información de cada obra con las nuevas tecnologías, no sólo para su conocimiento, sino incluso para su reintegración total o parcial.

En las IV Jornadas de Patrimonio de la Generalitat de Catalunya pudimos asistir a lo que se está haciendo tanto en Cataluña como en importantes instituciones europeas para salvaguardar el patrimonio.

También las nuevas tecnologías pueden servir para crear nuevas experiencias inmersivas, como son el deepfake.

  • Deporte y museos: aciertos y desaciertos

2019 nos deja con muchas entidades deportivas relacionándose con instituciones culturales, aunque sea con el objetivo de valerse de la buena imagen de museos y espacios patrimoniales. El Tour de Francia atravesó el patio del Louvre para homenajear el 30 aniversario de la pirámide de cristal de Pei; el Sevilla C.F. hizo su foto oficial en el Archivo de Indias recordando la gesta de la primera circunanvegación del mundo por parte de Elcano; el San Pablo Burgos de Baloncesto se acercó con el diseño de su camiseta a Atapuerca

Pero también hubo otras campañas menos adecuadas, como la presentación del Valencia F.C. sobre las ruinas de la romana Valentia, pisando los muros milenarios.

Por otro lado, muchas selecciones nacionales se han presentado para sus mundiales preolímpicos en eventos realizados en museos estatales. Por ejemplo, los equipos de gimnasia artística y rítmica en el Museo Arqueológico Nacional. Esto es fruto de la buena sintonía entre el Ministro de Cultura José Guirao con la Secretaria General de Cultura María José Rienda. E indica que podemos tener más presencia de deportistas en museos para el año que cierra el ciclo olímpico de Tokio 2020.

  • Despedidas

Todos los años toca decirle adiós a alguien importante y/o a alguien querido. Se nos fueron el director del Museo Sefardí de Toledo Santiago Palomero. Y la gran Araceli Corbo, que además de ser una gigantesca persona con una inolvidable calidad humana, convirtió su congreso de Redes Sociales y Museos del Musac de León en el germen que hacía crecer todo lo que se ha desarrollado en la cultura online de España.

También hay otras despedidas. En este caso, un hasta luego. El Arqueológico de Sevilla cierra por reformas y ha habido una preciosa iniciativa para decirle adiós

  • El Bicentenario del Prado

200 años no se cumplen todos los días, sobre todo siendo una institución de renombre como el Museo del Prado. Desde mi punto de vista, el bicentenario ha quedado un poco descafeinado: no hubo una gran exposición que contase lo que supuso el Prado para la Historia del Arte, donde se disfrutase de cuadros como El pífano de Manet, al lado de los revolucionarios Velázquez en los que se inspiró. Tampoco ha habido una adquisición de renombre. La falta de apoyo institucional y el cambio de dirección pueden tener algo de responsabilidad.

Sí que se ha visto como han sido muchas entidades las que se han volcado con el Museo del Prado: deportivas, como la Vuelta a España, la Selección Española de fútbol o el Recreativo de Huelva; o mediáticas, llevando a la pequeña pantalla hasta 3 programas diferentes.

  • Los enormes logros de las pequeñas grandes instituciones

No todo debe concentrarse en las grandes pinacotecas. Hay otras instituciones culturales que demuestran un papel de liderazgo en las redes sociales, con iniciativas estupendas y dignas de acaparar muchos aplausos. Me refiero a la creación de personajes virtuales con perfiles de Twitter para una exposición en el Museu de l’Hospitalet; o el humor constante del Museo de Cádiz, con el que envuelve sus magníficos hilos; o las catedrales españolas que se juntan para celebrar el atardecer; o la explicación de las excavaciones arqueológicas de la Alcazaba de Almería a través de la etiqueta #AbiertoPorExcavación; o la pregunta del Museo Nacional de Escultura a los internautas para seleccionar una obra para su colección permanente entre aquellas que formaron parte de su exposición Almacén

Estos 10 puntos son los que resumen la cultura de 2019 desde mi punto de vista.

Esperemos que el 2020 traiga más arte, más divulgación y menos precariedad para todos. ¡Felices fiestas a todxs!


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