Aquí estamos. De nuevo cerrados y de nuevo testarudamente abiertos. Para vosotros que nos visitáis, que nos animáis, que compartís nuestros esfuerzos. Ya lo veréis siguiéndonos: estamos sólo aparentemente cerrados, porque continuamos estando abiertos. A compartir y a la cultura.

#Museichiusimuseiapertiattosecondo (Museos cerrados, museos abiertos, acto segundo)

Publicación del Museo Tattile de Varese del 4 de noviembre de 2020

El 23 de febrero de 2020 el avance del coronavirus obligó al primer ministro de Italia Giuseppe Conte a cerrar el acceso a varias localidades del Veneto y Lombardía. Además, en estas regiones se tomaron medidas como la finalización del célebre Carnaval de Venecia, la suspensión de actividades deportivas y el cierre de iglesias, monumentos y museos.

En principio, se esperaba volver a abrir el 1 de marzo. Pero, como bien sabemos, la historia fue otra totalmente diferente. Porque, si únicamente nos centramos en las instituciones culturales, el 8 de marzo el resto de los museos italianos se unieron a este cierre obligatorio.

Los museos italianos abren en redes sociales frente al coronavirus

Aunque no sabíamos que en el resto del mundo ya estábamos inmersos en una pandemia, en ese momento los números de contagios y fallecidos de Italia ponían el foco en el país transalpino. Y avanzaban qué podía pasar en el resto de los países, cómo se podía abordar el problema, cómo se podía combatir la pandemia.

Los museos italianos durante el primer confinamiento

En el sector de los museos, la clausura de las instituciones culturales adelantaba qué podría ocurrir en los días o las semanas siguientes más allá de las fronteras italianas. Ya en China, país de origen de la COVID19, se había creado todo un sistema de páginas web de museos para acercarse a ellas mediante exposiciones virtuales. En el caso de Italia, las redes sociales fueron la ventana de contacto entre el museo y sus espectadores.

Los museos ante el cierre por coronavirus

Aquellos últimos días de febrero cogieron por sorpresa a los museos italianos. Las acciones online que realizaron en webs y redes sociales fueron fruto de la improvisación y de la preparación mejor o peor que tenían.

El Museo Tattile de Varese, en Lombardía explica cómo fue aquella obligada espontaneidad: “el cierre fue totalmente inesperado y este es el motivo por el que prácticamente ninguno de los museos (por grandes o pequeños que fueran) estábamos preparados de ningún modo para cambiar desde cero nuestra modalidad de comunicación con el público”.

Los museos italianos frente al cierre de la segunda ola

Ahora la segunda ola de la COVID19 ha llegado a Italia. Y las medidas para contener la expansión han incluido el cierre de los museos desde el 5 noviembre.

Si en la primera ola, la de febrero-marzo obligó a las instituciones italianas a improvisar en cómo continuar con su comunicación, ya que apenas había un referente cercano, ¿qué está pasando en esta? ¿Cómo se han preparado las instituciones de nuestro vecino mediterráneo para un nuevo cierre? Veámoslo a través del ejemplo de cuatro museos.

El Museo Tattile di Varese

El Museo Tattile de Varese alberga una serie de reproducciones arquitectónicas en madera dispuestas a ser reconocidas por las manos de visitantes. Es una institución donde el “No tocar” está prohibido. A pesar de ser un museo muy desconocido, es uno de los más activos en redes sociales de Italia. De hecho, lideró una campaña llamada #MuseiChiusiMuseiAperte, donde apoyaba la apertura de los museos italianos en su forma online.

Una reproducción táctil del Museo de Varese
Imagen de la página de Facebook del Museo Tattile de Varese

Su responsable, Livia Cornaggia, explica que, mientras que el cierre de marzo fue súbito, “esta segunda clausura era en cierto modo prevista”. Por tanto, no había tanta sorpresa desde el punto de vista de la comunicación.

En el primer confinamiento mostró “la complejidad de una comunicación que debía de esforzarse en ser al mismo tiempo sencilla y exhaustiva, accesible a todos y completa, todo sin tener el soporte físico y del acercamiento directo de la obra”, continúa. Para el Museo Tattile de Varese, que se basa casi exclusivamente en la fisicidad, en tocar las obras, esta vinculación sensorial táctil a la obra otorgaba una mayor dificultad a la comunicación. “Lo que entendimos es que la cosa más importante era encontrar el modo (cualquiera que fuera) para mantener una relación con nuestros visitantes”.

El Museo Archeologico Nazionale de Venecia

El Museo Archeologico Nazionale di Venezia representa como nadie a aquellas instituciones culturales que, a pesar de ser las que cerraron sus puertas físicas en un primer momento, se mantuvieron muy activas en las redes.

“Nuestra estrategia mira a involucrar el público a través de la ironía, también para hacernos conocer, ya que quien viene a Venecia no suele estar interesado por la arqueología”, afirman desde este museo de la capital del Véneto sus responsables de redes sociales, Luca Trolese e Ilaria Fidone. Sin embargo, “la arqueología está ligada a la historia de la ciudad, ya que los venecianos eran también coleccionistas de antigüedades”. Para este año pensaban publicar una serie de contenidos que mezclaban curiosidades, mitos, historia del museo, etc., todo para dar a conocer las obras de la colección.

Publicación en redes sociales del Museo Archeologico de Venezia

“El cierre de marzo era inesperado, pero no nos ha encontrado del todo desprevenidos porque teníamos un programa de publicaciones. Obviamente, la nueva situación nos empujó a insistir en las redes sociales e, improvisando un poco, continuamos a contar el museo con algún directo, y bromábamos sobre la situación con memes”, añaden desde Venecia.

Sobre el segundo cierre, desde el Museo Archeologico Nazionale di Venezia comentan que “sabíamos que llegaría, pero no hemos programado nada. La idea es continuar con nuestras publicaciones y buscar la interacción del público. Nos gusta también improvisar, observar los Trending Topic y adaptarse a las situaciones que se presentan.”

Museo Archeologico Nazionale de Cagliari

Este museo de la capital de Cerdeña lleva desde 2013 en las redes sociales, comunicando sus iniciativas y haciéndose conocer también virtualmente.

“La clausura de las puertas en marzo comportó un aumento de la presencia online, motivado por la imposibilidad de mostrar físicamente las colecciones museales”, explica la responsable Lara Sarritzu.

Museo Archeologico Nazionale de Cagliari
Imagen de su página de Facebook

Durante aquellos meses, el Museo Archeologico Nazionale de Cagliari se adhirió a varias campañas culturales nacidas para las redes sociales: #iorestoacasa promovida por el MiBACT, Ministero per i Beni e le Attività Culturali e il Turismo; mostraron en Facebook sus obras con la etiqueta #vetrineaperte (vitrinas abiertas); con #PiccolioggettiGrandebellezza se puso atención a los detalles de las obras que son difíciles de ver en el museo; con #oggettidicasa contaron la vida doméstica de la antigüedad a través de los objetos conservados…

“En esta segunda clausura contamos con incrementar nuestras publicaciones en las redes sociales”. Continuarán con iniciativas colaborativas, como #McomeMuseo, que hacen con el Museo Tattile Varese. También trabajarán sobre la accesibilidad publicando podcast dedicados a hallazgos particularmente significativos, describiendo la historia, la curiosidad y poniendo el foco en materiales, formes y colores, para hacerlos accesibles a aquellos que no pueden disfrutar de estos aspectos.

“Tenemos en el programa también nuevos argumentos para hablar, que desvelaremos en los próximos días. Porque como hemos aprendido en el primer cierre, nuestro público vecino o lejano está deseoso de conocer todo lo que se refiere a la arqueologia y la historia de la Sardegna antigua.”

Pinacoteca de Brera de Milán

La Pinacoteca de Brera es una de las grandes Instituciones italianas del arte. Y también fue de las primeras en tener que adaptarse a una situación de cierre de febrero, como todos los museos lombardos. “No esperábamos la clausura, pero la Pinacoteca de Brera llevaba algunos años potenciando la transmisión online, ya sea a través de la creación de un nuevo sitio web, ya sea a través de las redes sociales”, comenta Catia Tommasin del Ufficio Comunicazione Pinacoteca di Brera.

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Grabación de conciertos online de Brera Plus
Imagen de la página de Facebook de la Pinacoteca Brera

En el primer confinamiento publicaron contenidos propios con el título de Resistenza Culturale con lecturas animadas, vídeos y audios dedicados a profundizar sobre el arte, sobre las obras, sobre la vida del museo y su historia. “La participación y el consenso fueron altísimos, motivándonos”, reconocen desde Brera.

Por eso se creo una nueva plataforma Brera Plus, llena de material multimedia y publicaciones con cerca de 90 obras del museo en alta definición.

Para este segundo cierre “estamos trabajando en una serie de publicaciones (Brera on Air) sobre la actividad que se desarrollan en la trastienda del museo: movimiento de pinturas, restauración de obras, curiosidad y detalles, además de la profundización cultural de la colección”.

«Museos cerrados, museos abiertos, acto segundo»
Publicación del Museo Tattile Varese

El público virtual ante un segundo confinamiento

¿Qué pasará con el nuevo confinamiento? ¿Qué sucederá con la comunicación con el público virtual? Quizá cambie casi todo, según Livia Cornaggia, del Museo Tattile di Varese. En este nuevo cierre, se suman los meses de confinamiento que llevamos sobre nuestros hombros; y la pérdida de entusiasmo de la primera fase en la que museos y visitantes querían encontrar una salida próxima. Este ambiente puede añadir una mayor dificultad para mantener y estimular el interés del público en la habitual comunicación con el museo.

Esta misma línea la encontramos en Venecia: “el primer cierre produjo una saturación en el público, la gente ha estado abrumada por demasiados contenidos y creo que acabó reaccionando con un cierto cansancio. También ahora la gente está cansada de esta situación y no sé cuantas ganas tendrá de seguirnos. Por eso somos cautos, probablemente haremos algún directo e improvisaremos, buscando de vehicular nuestros contenidos de forma ligera y espontánea”.

Y cierran: “el riesgo está en convertirse en autorreferenciales y, sobre todo, que nuestra voz y la de los otros museos italianos se pierdan en el maremágnum de la red, hasta llegar a ser insignificante”.

Sin embargo, hay un rayo de esperanza en este momento de incertidumbre. “Creo que nuestros followers quizá esperan que la comunicación con el museo pueda representar una isla feliz en medio del desastre que nos circunda”, comentan en el Museo Tattile de Varese. “Me gustaría pensar que, de una vez por todas, la cultura y la belleza se muestren como uno de los más importantes instrumentos para soportar y guiarnos en las dificultades de la vida.”

En la Pinacoteca de Brera explican que “pensamos que continuar alimentando la relación con nuestros seguidores es el mejor modo de mantener vivo el museo, ya que sin este diálogo se arriesga a transformarse en un mero depósito de cuadros”.

Por último, en el Museo Archeologico de Cagliari concluyen: “el público quiere sentir al museo cercano como parte de la comunidad y un punto de referencia con el que contar, también en un momento en que todo parece incierto y precario. Estamos convencidos en que el museo no existe solo en el momento en el que es visitable, existe como punto de referencia y de agrupación también virtual.”

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