Análisis de Redes Sociales aplicadas a ámbitos culturales

Rosalía y Jaime Altozano tienen mucho que enseñar a la comunicación cultural

Se habla mucho de Rosalía. Sin embargo, se pone poca atención en todas las auténticas innovaciones que está consiguiendo la cantante de moda y sí sobre su imaginario, su estilismo o la lista de famosos internacionales que se declaran admiradores de la intérprete. Hace semanas, un youtuber musical analizó con gran detalle uno de los aspectos en los que nadie se estaba fijando: su música. En un vídeo de casi 40 minutos, el brillante divulgador musical Jaime Altozano desentraña el último disco de Rosalía, El Mal Querer, con sus melodías, efectos, simbolismos, personajes, etc. A partir de este vídeo, es impresionante lo que pasó el 25 de noviembre: la propia Rosalía, en su perfil de Instagram, respondió al análisis y las hipótesis de Jaime Altozano mediante la utilización de varias Stories. En ellas, Rosalía demuestra un alto conocimiento musical, una valoración del trabajo en grupo, con el reconocimiento de todos los creadores especializados en cada una de las materias necesarias para el desarrollo de su disco. Y, por último, un trato de igual a igual entre la intérprete y el youtuber, que se sucede de manera tan natural como inédita hasta ahora.

Rosalía explicándose en sus Stories

Este tipo de comunicación es propia de la generación millenial. Para bien o para mal, para ellos no existe la nota de prensa, el blog, la rigidez de la televisión ni la comunicación escrita. Entre ellos triunfan como medios el Youtube y los Stories de Instagram. Por eso tiene sentido que Rosalía conteste en sus Stories a un youtuber sin ningún tipo de guión, simplemente siguiendo el vídeo de Jaime Altozano y parándose a responder en aquellas partes que ella considera más interesantes. Para este Stories se observa que no hubo una preparación explícita, sino que la cantante despliega un increíble conocimiento sobre la música en general y sobre el disco que ella ha ideado y creado en particular.

Jaime Altozano analizando El Mal Querer

Visto este ejemplo innovador de comunicación milenial: ¿por qué no se hace algo parecido para la comunicación cultural? ¿Por qué los museos e instituciones culturales continúan adaptando los modos académicos a las nuevas tecnologías? Para empezar, los divulgadores y prescriptores del mundo del arte y los museos carecemos de representación en Youtube, al menos en castellano. Sólo El Barroquista se ha atrevido a expresarse al otro lado de la pantalla. Mientras el Museo del Louvre invitó a youtubers de varias disciplinas para contar su institución, en España el Museo Thyssen Bornemisza cosechó un buen fiasco al no seleccionar correctamente a su youtuber y entrar en un Periscope en vivo en vez de realizar una grabación editada. Mención aparte merece el Museo del Prado, que nos regala un directo a través de Instagram cada mañana antes de la apertura de la pinacoteca.

Respecto a la participación del museo con su audiencia, ya hay jornadas como la Museum Week o el #AskACurator, en las que los profesionales responden las dudas de los internautas. Pero sigue notándose mucho la distancia entre la institución y su público. El “diálogo” directo y constructivo entre Rosalía y Jaime Altozano podría ser el punto de partida para la comunicación de los museos que hoy por hoy se me antoja muy lejano. ¿Os imagináis cambiar totalmente el paradigma? Los artistas podrían explicar sus obras en paralelo a los análisis de los críticos y prescriptores culturales; los comisarios de las exposiciones podrían responder a las dudas que dejan los visitantes y del público especializado; los directores de museos y los responsables de sus secciones tendrían la oportunidad de defenderse de críticas e incluso podrían dar a conocer las limitaciones que tienen sus instituciones a un mayor número de ciudadanos.

Rosalía comentando algunos aspectos de su disco en las Stories

Si los milenials ya saben que son los dueños de los medios de comunicación online y se expresan con ellos, ¿cuándo será el turno del sector cultural, de los profesionales y las instituciones?

2 Comments

  1. Manel Miró el 04/12/2018 a las 13:02

    Bravo por el post Nacho, que me parece muy oportuno ¿Por qué no se hace algo parecido para la comunicación cultural? ¿Por qué los museos e instituciones culturales continúan adaptando los modos académicos a las nuevas tecnologías? te preguntas. Yo creo que, básicamente, porque la generación milenial aún no ha llegado a los puestos directivos de las instituciones culturales. Mi generación se ha educado con otros códigos y aunque se ha adaptado, más o menos, al nuevo escenario tecnológico, es evidente que seguimos pensando la comunicación con unas claves tradicionales, aunque la vistamos de modernidad.
    Es imprescindible la presencia de millennials en los gabinetes de comunicación de los museos si se quiere hacer una comunicación con códigos como los que planteas en tu post. Pero es imprescindible también una actitud abierta en las instituciones patrimoniales para asimilar estos nuevos códigos de comunicación.

    • La cultura social el 04/12/2018 a las 13:50

      Gracias por tu comentario Manel. Estoy contigo, ya que creo que es una cuestión generacional de códigos de comunicación, que tienen que entrar poco a poco en las instituciones para complementar los ya existentes.

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