La Fundación Mapfre se despide de la preciosa sede de la Casa Garriga Nogués con la exposición de fotografía de Carlos Pérez Siquier. Con esta disciplina artística la institución conectará con la nueva vida en su nueva casa, la Torre Mapfre, en la que se dedicará de pleno al tema fotográfico en Barcelona.

Hasta el 17 de mayo la obra de Pérez Siquier nos recibirá al otro lado de la escalera monumental de aire modernista. La luz de la vidriera nos evocará la luminosidad y el color de las instantáneas más icónicas de Pérez Siquier, tocada por el sol del Mediterráneo.

Pérez Siquier y el grupo AFAL de fotografía

La Fundación Mapfre expone la obra de Pérez Siquier de manera cronológica. Su vida y su producción se centran en Almería. En esta ciudad se fundó el Grupo AFAL en 1950, en el que unos fotógrafos que comenzaron su actividad en la posguerra querían renovar la fotografía española. Pongámonos en contexto: hasta entonces, las instantáneas de los cámaras españoles seguían las modas pictorialistas -previas a la explosión de las vanguardias- que en el fondo imitaban el arte de la pintura en sus compositores y modulación suave de grises y texturas.

Los componentes del Grupo AFAL, con nombres tan reconocidos como Gabriel Cualladó, Ramón Masats, Oriol Maspons, Xavier Miserachs o Alberto Shommer, estaban atentos a la producción fotográfica europea y americana a través de las publicaciones que llegaban. Desde 1956 editaban la Revista AFAL, en la que se exponían los trabajos propios, pero también los de grandes fotógrafos destacados internacionalmente. Además, se incluían textos sobre teoría e innovación de la fotografía. Aunque la mayoría de los miembros de AFAL eran fotógrafos profesionales, su producción artística no fue reconocida dentro del país hasta décadas después; su trabajo consistía en atender los encargos de la prensa de la época, ofreciéndoles fotos para ilustrar los reportajes.

Carlos Pérez Siquier. La Chanca, 1960
© Carlos Pérez Siquier

La obra y la vida de Pérez Siquier (nacido en 1930) personaliza como nadie el cambio de España en los años centrales del siglo XX. Comienza como un fotógrafo aficionado, vinculado al Grupo AFAL, donde ejercía como secretario. Pérez Siquier observa la supervivencia de la vida en la posguerra en la serie de La Chanca (1956-1965): un barrio de personas y casas humildes en Almería, con construcciones realizadas por los propios vecinos, con formas regulares y con sus muros externos encalados.

Al principio la fotografía es en blanco y negro. Son fotos que hablan del barrio y la gente, con sus penas y alegrías, como las canciones populares. No hay fotoperiodismo ni documentación: sólo es vida. En otras fotos, publicadas para la revista de Falange, sí que se subraya la pobreza y la épica de la vida en las cuevas.

A los pocos años, Pérez Siquier se decide por la fotografía en color, siendo uno de los pioneros en España. Como no conoce la técnica, tiene que acercarse de manera intuitiva a la cámara, adaptándose al cromatismo y la posibilidad de las luces y los colores. Hasta que se convierte en un auténtico maestro de la cámara.

Carlos Pérez Siquier. La Chanca, 1963
© Carlos Pérez Siquier

El país cambia con el ascenso del turismo, especialmente en la costa mediterránea. Los años 60 muestran una Almería preparada para los visitantes extranjeros, así como para los productores de películas en el desierto de Tabernas.

Ante la llegada de este flujo de turistas, el ayuntamiento decide derribar el barrio de La Chanca, que no es atractivo para el público foráneo. Y Pérez Siquier, ya fuera del grupo AFAL, vuelve a las casas, ahora derruidas. Descubre los muros interiores, abiertos hacia afuera, que muestran sus capas de colores, contrastando con la blanca cal externa. Es su serie Informalismo, que da valor a lo matérico desde su objetivo de la cámara, en una mirada directa al detalle que le acompañará hasta hoy.

Carlos Pérez Siquier. S/T 1965. De la serie Informalismos
© Carlos Pérez Siquier

El turismo y la fotografía de Pérez Siquier

La siguiente serie refleja la vida del turista en el relax de la costa. Con La Playa, Pérez Siquier se convierte en un voyeur que capta a los extranjeros al sol, dormidos sobre la arena, las toallas o las tumbonas. Capta escenas de costumbrismo playero en Benidorm, Marbella y otros centros de referencia turística. La anécdota se aprecia en muchos puntos de la imagen, en los bañadores coloridos, en las gafas de sol y sombreros, en las pieles cubiertas de sudor y arena; a pesar de lo cual se cuida el encuadre y la luz. El resultado: fotos simétricas, luminosas, con cuerpos y rostros protagonistas, que ocupan la mayor parte de la imagen. Una modernidad que se avanza veinte años a los fotógrafos que examinan el turismo con sus instantáneas, como Martin Parr en los años 90.

Carlos Pérez Siquier. Marbella, 1974
© Carlos Pérez Siquier

Su captación de la relajación en la playa, del agradable brillo del mar, del acogedor sol del Mediterráneo, señalaron a Pérez Siquier como el fotógrafo ideal para mostrar los valores turísticos de España a los extranjeros. Las compañías turísticas y el Ministerio de Información y Turismo lo contratan para que fueran sus imágenes las que llevaran el sol y la playa españolas a catálogos, libros y pósters del extranjero. Por fin Pérez Siquier se puede convertir en un fotógrafo profesional.

El fotógrafo almeriense continúa observando la realidad con su cámara, buscando encuadres originales y llamativos. Así sucede en su serie de Trampas para incautos: surgen unas instantáneas en las que se combina la imagen encontrada, creada por objetos pintados o de cartón piedra, que por su situación no podemos definir en tamaño o distancia, con colores llamativos, cercanos al pop. Y continúa con este juego de imágenes en Encuentros, donde abandona la ironía a cambio de una poética de la percepción.

Carlos Pérez Siquier. Cádiz, 1980
© Carlos Pérez Siquier

Ya en los últimos años Pérez Siquier sigue valorando esa visión en la que los objetos tienen un peso específico dentro de la composición de los espacios. Son utensilios o elementos decorativos cotidianos que muestran un protagonismo dentro del espacio familiar de su casa de La Briseña. El fotógrafo, con más de 80 años, experimenta con la cámara digital: el tamaño de las instantáneas es menor, pero ayuda a captar la intimidad de su residencia en la sierra de Almería.

Como se puede apreciar, el almeriense es uno de esos fotógrafos del Grupo AFAL que, aunque no lo hayamos reconocido como autor, han mostrado sus imágenes hasta el infinito, tanto en el extranjero como en las zonas más turísticas de España.

En la Fundación Mapfre de Barcelona podemos deleitarnos con la selección de la obra de Pérez Siquier, junto a otros documentos y material audiovisual. Muestran un fotógrafo de una modernidad y vitalidad en cada imagen que nunca podrá llamarse clásico, sino un adelantado a su tiempo.


Exposición Carlos Pérez Siquier en la Fundación Mapfre de Barcelona. Hasta el 17 de mayo de 2020.

Aquí tienes el HILO de la visita para prescriptores culturales en la Fundación Mapfre.


¿Quieres tener cada semana el último artículo de La Cultura Social en tu correo electrónico? Apúntate en este enlace: https://goo.gl/tiBvdM

¿Te ha gustado esta lectura? Suscríbete para recibirlos próximos artículos en tu correo

* indicates required

Deja un comentario